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¿Dónde están el 26, 27 y 28N?



¿Por qué escribir hoy y no el 25N? Y es que ese día ya se salió a la calle, es que ese día ya luchamos contra el machismo, es que ese día todo el mundo era feminista, ese día a todos se nos llenaba la boca de lo importante es luchar contra la desigualdad de género y es que ese día todo estaba decorado de morado, pero… ¿el 26, y el 27 o el 28 qué?, pues lo de siempre, nada. Muchísimas personas ya han cubierto su deber social, saliendo 30 minutos a la mani antes de ir a tomar algo con las amigas y amigos.

Puede que la gente se sorprenda eh, pero las luchas no funcionan así, las manifestaciones no están para llenar vacíos emocionales por no hacer nada de la lucha, o para demostrar que alguien es para ponerse medallitas, es una lucha por la vida de miles y millones de mujeres por todo el mundo.

Harta de ver como cientos de mujeres han derramado su propia sangre por el suelo por este día, para que nosotras gritamos en su nombre, y se haya banalizado tanto. Harta de ver a mujeres, y sí hago referencia a las mujeres puesto que somos la lucha aunque los hombres ayuden está en nuestra mano el cambio, aparezcan con camisetas compradas en Zara de “Woman proud” o alguna mierda así.

Todo ese dinero que se lleva a los bolsillos de, por si no os habías dado cuenta, HOMBRES en vez de invertir un poco más en pequeñas organizaciones para que persistan. Estoy harta de que no luchemos por nuestros derechos, nosotras. Harta de escuchar a amigas que no van a salir por que les da pereza, o por que llueve o lo que sea.

Parece que se nos olvida por qué luchamos. Ese día todos los hombres de las casa (o muchos por lo menos) se ponen el delantal para hacer la comida y que sus parejas salgan a manifestarse, muy bien, un día sin conductas machistas en casa, vale. ¿Y al día siguiente? Serán ellas, seremos nosotras quien volvamos a ocupar las tareas del hogar. Harta.

Os contaré una anécdota. Mi madre, de 56 años, hasta hace un mes estaba en el paro, en su vida a trabajado de todo, empezó como peluquera, ha trabajado de dependienta, hizo un modulo y ha trabajado en un fábrica, ha trabajado en una ferretería, y su último trabajo fue una mercería. Vale, hasta aquí todo normal. Pero cuando empezó a buscar trabajo lo único que había para ella era de limpiadorA o de cuidadorA (remarcó la ha porque así se especificaba en los anuncios). Y ella misma se preguntaba “¿De verdad a todo lo que tengo que aspirar por mi edad es a limpiar o a cuidar a personas mayores?”, no me malinterpretéis trabajos muy dignos, bueno esto da para otra entrada del blog, pero me entendéis.

Luchamos por esto, por borrar esas conductas de la sociedad, por favor hermanas, salid a la calle, gritad, chiliad, por todas las que no están.

¿Por qué escribir hoy y no el 25N? Y es que ese día ya se salió a la calle, es que ese día ya luchamos contra el machismo, es que ese día todo el mundo era feminista, ese día a todos se nos llenaba la boca de lo importante es luchar contra la desigualdad de género y es que ese día todo estaba decorado de morado, pero… ¿el 26, y el 27 o el 28 qué?, pues lo de siempre, nada. Muchísimas personas ya han cubierto su deber social, saliendo 30 minutos a la mani antes de ir a tomar algo con las amigas y amigos.

Puede que la gente se sorprenda eh, pero las luchas no funcionan así, las manifestaciones no están para llenar vacíos emocionales por no hacer nada de la lucha, o para demostrar que alguien es para ponerse medallitas, es una lucha por la vida de miles y millones de mujeres por todo el mundo.

Harta de ver como cientos de mujeres han derramado su propia sangre por el suelo por este día, para que nosotras gritamos en su nombre, y se haya banalizado tanto. Harta de ver a mujeres, y sí hago referencia a las mujeres puesto que somos la lucha aunque los hombres ayuden está en nuestra mano el cambio, aparezcan con camisetas compradas en Zara de “Woman proud” o alguna mierda así.

Todo ese dinero que se lleva a los bolsillos de, por si no os habías dado cuenta, HOMBRES en vez de invertir un poco más en pequeñas organizaciones para que persistan. Estoy harta de que no luchemos por nuestros derechos, nosotras. Harta de escuchar a amigas que no van a salir por que les da pereza, o por que llueve o lo que sea.

Parece que se nos olvida por qué luchamos. Ese día todos los hombres de las casa (o muchos por lo menos) se ponen el delantal para hacer la comida y que sus parejas salgan a manifestarse, muy bien, un día sin conductas machistas en casa, vale. ¿Y al día siguiente? Serán ellas, seremos nosotras quien volvamos a ocupar las tareas del hogar. Harta.

Os contaré una anécdota. Mi madre, de 56 años, hasta hace un mes estaba en el paro, en su vida a trabajado de todo, empezó como peluquera, ha trabajado de dependienta, hizo un modulo y ha trabajado en un fábrica, ha trabajado en una ferretería, y su último trabajo fue una mercería. Vale, hasta aquí todo normal. Pero cuando empezó a buscar trabajo lo único que había para ella era de limpiadorA o de cuidadorA (remarcó la ha porque así se especificaba en los anuncios). Y ella misma se preguntaba “¿De verdad a todo lo que tengo que aspirar por mi edad es a limpiar o a cuidar a personas mayores?”, no me malinterpretéis trabajos muy dignos, bueno esto da para otra entrada del blog, pero me entendéis.

Luchamos por esto, por borrar esas conductas de la sociedad, por favor hermanas, salid a la calle, gritad, chillad, por todas las que no están.



 
 
 

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